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Santiago, el 24 y 25 de diciembre 2004

En Valparaíso, he visto en mi guía que hay un hostal llamado « la bicicleta », caro para mi presupuesto (además, no quiero dormir en un hostal salvo en caso de no tener otra opción) pero tengo que visitar el sitio al menos por el nombre. Ahí, Gilles, oriundo de Toulouse, exiliado hace 7 años, abre les puertas de su jardín donde puedo montar mi tienda de campaña. No puedo esconderos mi alegría por hablar, por fin, sin tener la barrera del idioma.

Valparaíso me ha gustado en seguida, probablemente porque se parece a la idea que tengo de las ciudades suramericanas : muy colorida, desnivelada. Mini funiculares para llegar a las partes más altas de la ciudad, un puerto enorme... Una ciudad muy bonita ; Me gusta sin voyeurismo sino por curiosidad dar una vuelta en los barrios donde las casas son de madera y chapa, ricas por sus colores pero pobres de todo.

   

Dos días ahí y estoy de vuelta en Santiago para pasar Noche Buena antes de ir para el Sur. Tengo prisa por dejar la ciudad donde es peligroso andar en bicicleta. De hecho soy la única en mi bici cuando todo lo mundo parece circular en buses y 4x4 o pick-up.

Me encantan los paisajes. Desde hace dos días he empezado a conocer gente. Algunos chilenos toman el tiempo de hablarme despacio y utilizan un poco el inglés para hablarme de ellos, de su país, e escuchar mi historia. Poco a poco empiezo a familiarizarme con el idioma por lo menos puedo pedir que me indiquen la ruta a seguir.

Este país me gusta muchísimo… La gente lo conoce por Pinochet pero quiero conocerlo por Pablo Neruda, Gabriela Mistral y también por las cosas que me faltan todavía por descubrir.

En lo que concierne la vida escolar tengo el mismo problema que al principio de mi viaje en África: son las vacaciones de verano hasta marzo. Por suerte los profesores trabajan todo el mes de enero (el mes de julio en Francia) ¡para preparar la vuelta al cole!. Espero poder conocer algunos. De momento sólo he podido conocer los del liceo francés.

No sé lo que pasa realmente en el campo y sobre todo con los indios pero en la ciudad la tasa de escolarización es del 100 % y muchos siguen hasta la universidad.

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